Los Primeros 30 Días Son los Más Importantes
La brecha entre tener una idea y tomar acción es donde mueren la mayoría de los negocios. No por la competencia. No por falta de financiamiento. Sino por la parálisis de no saber por dónde empezar.
Esta guía desglosa tu primer mes en pasos accionables que generan impulso.
Semana 1: Validar Antes de Construir
Antes de invertir tiempo y dinero, confirma que la gente realmente quiere lo que ofreces:
- Día 1-2: Escribe tu idea en una oración. Si no puedes explicarla simplemente, refínala.
- Día 3-4: Identifica 10 personas que podrían necesitar esto. No amigos que serán amables — clientes potenciales reales.
- Día 5-7: Habla con al menos 5 de ellos. Pregunta sobre sus problemas, no tu solución.
Semana 2: Define tu Oferta Mínima Viable
¿Cuál es la versión más pequeña de tu servicio que puedes entregar?
- Día 8-10: Lista todo lo que podrías ofrecer. Luego córtalo a la mitad. Luego córtalo de nuevo.
- Día 11-12: Establece un precio. Empieza más alto de lo que te sientes cómodo — siempre puedes ajustar.
- Día 13-14: Crea una forma simple de aceptar pagos. No lo pienses demasiado.
Semana 3: Consigue tu Primer Cliente
Los ingresos validan más rápido que cualquier encuesta:
- Día 15-17: Contacta a las personas que entrevistaste. Ofrece tu servicio mínimo viable.
- Día 18-19: Haz seguimiento con cualquiera que mostró interés.
- Día 20-21: Entrega valor excepcional a tu primer cliente. Su referencia es tu próxima venta.
Semana 4: Construye Sistemas para Repetir
Un cliente es suerte. Un sistema crea consistencia:
- Día 22-24: Documenta qué funcionó para conseguir tu primer cliente.
- Día 25-26: Configura seguimiento básico — a quién contactaste, qué dijeron, próximos pasos.
- Día 27-30: Crea un ritmo semanal. Mismas actividades, mismo tiempo, cada semana.
Cómo Se Ve el Éxito
Después de 30 días, deberías tener:
- Claridad sobre quién es tu cliente (o no es)
- Al menos un cliente pagando o retroalimentación clara de por qué no
- Un proceso repetible que puedes seguir el próximo mes
El objetivo no es la perfección. Es el impulso. El día 31 comienza un nuevo ciclo — con todo lo que aprendiste del primero.